La prevención y la gestión adecuada del biorresiduo, además de reducir las emisiones causantes del cambio climático, contribuirán a la gestión sostenible de los recursos, la protección del suelo, al estímulo de las energías renovables y al cumplimiento de la normativa en materia de residuos.

Asimismo, los beneficios de la detracción del biorresiduo con destino a vertedero se producirán durante un periodo muy superior al horizonte 2020 sobre el que se plantean estas medidas, ya que el periodo medio de generación de metano por los residuos en vertedero es mayor de 25 años. Además, una cantidad importante de las emisiones actuales, que corresponden a los residuos depositados en las últimas décadas, también irá reduciendo su contribución.

La correcta gestión de los biorresiduos está considerada como una de las claves para conseguir un eficiente sistema de gestión de residuos. Teniendo siempre presente la prioridad de prevenir su generación, una vez generados, si los biorresiduos se recogen de forma separada y se someten a tratamiento biológico, se obtiene una enmienda orgánica muy valiosa que puede utilizarse como componente de sustratos y para incrementar el contenido en materia orgánica de los suelos, mejorando la fertilidad y el rendimiento de los cultivos. Además, en los suelos más deficitarios en materia orgánica, la enmienda puede ser de utilidad para la lucha contra la erosión y la desertificación .

Asimismo, la recogida separada y gestión diferenciada de los biorresiduos es uno de los mecanismos más efectivos para dar cumplimiento a la Directiva 1999/31/CEE, relativa al vertido de residuos, y reducir drásticamente la entrada de material biodegradable en los vertederos con la consiguiente reducción de las emisiones de metano asociadas a la degradación de la materia orgánica en condiciones anaerobias.

Por su parte, la presencia de biorresiduos como material no solicitado en el resto de fracciones recogidas separadamente, comporta una reducción de la eficiencia de separación de dichas fracciones en las plantas de tratamiento y una pérdida de la calidad de los materiales recuperados. Además, los biorresiduos tratados en las instalaciones de fracción resto acaban en mayor o menor medida en el rechazo de las plantas y, por tanto, puede finalizar en los vertederos manteniendo parte de su potencial de descomposición.

Afectando por tanto directamente al ciudadano que a través de sus impuestos participa directamente en la gestión de estos residuos.

La estrategia de la Unión Europea en materia de economía circular, está enfocada a utilizar de forma eficiente los recursos disponibles, optimizando los flujos de materiales, el consumo de energía y la gestión de los residuos.

En la Directiva Marco de Residuos (DMR) se establece la obligatoriedad de los Estados miembros de tomar medidas para fomentar la prevención, la reutilización de los productos y las actividades de preparación para la reutilización y el reciclado, garantizando el cumplimiento de una serie de objetivos claramente definidos de reducción, preparación para la reutilización, reciclado y valorización. En este sentido, cobra particular importancia la gestión de los residuos orgánicos, tanto por la cantidad que suponen como por las implicaciones ambientales de su mala gestión.

Además los estados miembros tienen la obligación de adoptar las medidas necesarias a través de los planes y programas de gestión de residuos para garantizar que se logran los siguientes objetivos:

 Antes de 2020, la cantidad de residuos domésticos y comerciales destinados a la preparación para la reutilización y el reciclado para las fracciones de papel, metales, vidrio, plástico, biorresiduos u otras fracciones reciclables deberá alcanzar, en conjunto, como mínimo el 50% en peso.

 Promoción de medidas para impulsar la recogida separada de biorresiduos para su compostaje y digestión anaerobia y para promover el uso ambientalmente seguro del compost producido en sector de agricultura, jardinería y de las áreas degradadas.

Por todo esto Bioagricultiva S.L. fomenta un modelo de GESTIÓNTRATAMIENTO y VALORIZACIÓN SOSTENIBLE de Residuos Orgánicos generados en el Transcurso+ de estas actividades propias del sector primario , impulsando el desarrollo de la Bio-Economia y luchando activamente contra la contaminación del suelo y las laminas de agua interiores y costeras del territorio donde ejerce su actividad, trabajando en simbiosis con el tejido primario en pro de la sostenibilidad del sector y el entorno del que se nutre para generar riqueza.