En la actualidad se producen más de 165,000 Millones de Toneladas anuales a nivel mundial de Fertilizantes Nitrogenados, de los que menos del 20 %, son aprovechados en su destino esencial y el 80 % restante se pierde disuelto por escorrentías y lixiviación a las masas de agua cercanas y estas a su vez en ocasiones acaban vertiendo en ríos, lagos y mares, generando preocupantes fenómenos de eutrofización y floración algar masiva con graves y preocupantes consecuencia, la progresiva disminución del oxígeno disuelto en las masas de agua, que por lo tanto afecta seriamente a la biodiversidad de ecosistemas acuáticos en su totalidad, como el desastre ocurrido en el Mar Menor, que no solo a nivel medio ambiental, sino también económico y social por la particularidad de su situación, puede generar desequilibrios importantes en el territorio, ya que a corto-medio plazo, el turismo que procura una muy a tener en cuenta entrada de capital y es generador de la mayor parte del trabajo activo, también verá mermado su rendimiento.

En Europa las alarmas sanitarias están sonando por la gran cantidad de Cadmio asociado a los Fosfatos que proceden de la minería, en este sentido se empieza a reconsiderar el correcto aprovechamiento de la orina y las heces, por ser una de las pocas fuentes de Fósforo libre de Cadmio disponible para la agricultura.

Investigaciones recientes apuntan hacia agro-nutrientes esenciales como el Fósforo, que en la actualidad se presenta como un recurso cada vez más escaso, por lo que se hace necesario un planteamiento serio sobre si nuestra manera de explotar recursos es sostenible y cómo podríamos revertir la situación, por lo que es extremadamente importante comprender las raíces de la crisis global en que se encuentra el actual paradigma de la fracasada “Revolución Verde”, para desarrollar estrategias y acciones efectivas para cambiar o reorientar la decadencia de la mayoría de los actuales enfoques.

Por otro lado, la necesidad de generar e incentivar“Alternativas Sostenibles”y amigables con el entorno y el medio ambiente, fomenta claramente el uso de los abonos orgánicos y/o biofertilizantes como acondicionadores del terreno, debido a sus compuestos naturales, que proporcionan nutrientes al suelo para fortalecer su estructura, mejorando sus propiedades físicas, químicas y biológicas,aportando materia orgánica y eficientes microorganismos descomponedores que a corto plazo,restablecerán el equilibrio natural del suelo, que en muchos casos presenta una clara sintomatología de fatiga con graves repercusiones.

Es importante tener en cuenta que el sector de los abonos orgánicos en España, está en plena expansión y ya contamos con suficiente documentación e investigaciones para elaborar lo que serán los biofertilizantes del futuro, donde la manipulación de EMs ( microorganismos eficientes) es indispensable, al igual que su aportación y colonización en suelos agotados, erosionados y/o contaminados, “una solución a corto plazo”, característica que no pasará desapercibida por aquellos agricultores, ganaderos y empresarios del sector que estén dando el paso hacia la sostenibilidad de sus tierras, sin renunciar a la calidad de los productos y a la rentabilidad de sus negocios.

Por todo esto, Bioagricultiva S.L. busca generar a través del fomento en el uso de biofertilizantes y/o acondicionadores orgánicos, mejorar y restaurar el equilibrio en suelos dependientes de la agricultura y silvicultura en la Región de Murcia, considerada como la “Huerta de Europa”, y promover e implantar Modelos de Auto-Gestión de Residuos Orgánicos Sostenibles.